El deseo del hombre es el deseo del otro Jaques Lacán Agnés: Yo le digo que tiene sangre de elfo. Que nació en otro planeta. Se lo digo medio en serio, medio en broma, cuando nuestras diferencias nos conducen a algún desencuentro. Después de varios años, a pesar de mi racionalismo materialista, he llegado a aceptar que tiene cierto don para la comunicación esotérica. Cuando era pequeña, Reguek era su mejor amigo. Un niño travieso, libre. Se desvelaba por las noches y nunca hacía la tarea. No recogía su ropa, ni tendía su cama, y cuando no quería ir a la escuela, se quedaba en pijama en la casa todo el día, viendo televisión. Él podía hacer todo lo que a ella no le permitían. Años más tarde conoció a Capitan George , un niño juguetón y aventurero que saltó la barda de su casa en Cotopaxi y le prometió que la visitaría siempre que ella lo deseara. En el sentimiento cálido que ondulaba en la v...