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Mostrando las entradas con la etiqueta diciembre

Historias de hermanos

Almuerzo en el puerto, Placencia, Belice Agnés :      Hay un proverbio que reza que Dios nos dio a los amigos para compensarnos por los hermanos.      Se asume ahí algo: que la experiencia del arribo de los hermanos trae dolor; que en no pocas ocasiones es signo de pérdida ; que por ellos, el espacio que reclamábamos entero para nosotros, se atomiza.      Quizá por eso es un milagro que haya casos en los que podamos elevarnos por encima de la rivalidad y los celos son formas comunes del complejo fraterno.      En el núcleo de mi identidad habitan recuerdos sagrados de mis hermanos: Carla y yo "fumando Cheetos " en la parte posterior de Cristina, la camioneta familiar, en la infancia; heroicos partidos de futbol de los Peón contra los comuneros de Huitzilac, corriendo la cancha de lado a lado con Carlos, en el Timbirimbo, en la niñez ; eternas confidencias bajo el agua caliente en la ducha de la casa de Quemada,...

Muñecas en tránsito

Aeropuerto, Miami, Estados Unidos Agnés : ¿ Por qué viajan ? ¿Qué capítulos preceden a esta escena? ¿Van de ida o de vuelta? ¿Algo las amenaza en su origen o algo las atrae en su destino? ¿Qué trazas guardará su memoria del sitio que dejan atrás? ¿Qué ansiedades les habitan? ¿ Por qué visten como visten? ¿Por qué duermen? ¿Qué sueñan? ¿ Quién les cuida? ¿En quien les cuida prevalecen pensamientos luminosos o sombríos? ¿Quién las espera? ¿ Cuánto espacio habrá para ellas en el sitio al que se dirigen? ¿ De qué ilusiones se nutre su espíritu ? ¿Qué historia contarán dentro de veinte años sobre este día? Abrazos en la víspera de navidad,  Arturo

Así escribo

          Agnés : Mi voz nació en cuadernos-redes-para-atrapar-asombros-cotidianos. Cuadernos personales en donde la narrativa autobiográfica se enhebraba indiscriminadamente con historias escuchadas de otros o rarezas recogidas de la realidad.      Años m ás tarde, en una etapa en el que el trabajo me abrumaba, una mañana bajo la ducha , experimenté la sensación de que mi espacio mental estaba consumido por los problemas de mis clientes. No había lugar para mí, para mis inquietudes. Para lo que yo quería decir.      Entonces arribó la oportunidad de viajar durante un año mirando, contando, escribiendo. Escribí con vehemencia, como si se me fuera la vida en ello. Palpitaba en esa furia una necesidad de sobrevivencia y una urgencia por trazar en el papel mi identidad . Entonces arribé a un par de fórmulas:  “Escribo porque voy a morir; porque no quiero estar muerto hoy, cuando aún vivo; y por último, para no estar muert...

Escribir

Desde que hemos llegado a la isla, no he parado de escribir. Me ha permitido tejerme un rincón, un refugio, mi cuarto propio. He retomado la escritura a mano, llenando cuadernos, bordando frases en tela, trazando palabras en la arena, estrenando pluma fuente, jugando con cursivas, delineando. Encuentro un placer intenso y claro en la escritura. Lo que más disfruto es seguramente el juego de inventar un texto y trabajarlo hasta que ande solito. Lo veo como un mecanismo de relojeria. Una vez que funciona el mecanismo, todavía quedan posibilidades infinitas de cambiar piezas, encontrar la palabra más pertinente para el equilibrio o desequilibrio. Es tan difícil y apasionante el ejercicio de renunciar, escoger un camino sobre otro. Te cuento que estoy participando en un taller de escritura; ahora trabajamos justamente sobre texto e imagen. Me apasiona. Cuando siento que ya está un texto, me siento alineada con los astros. ¿Cómo vives tú, este gesto de escribir? Te mando un gran ab...

La luz

Querido Arturo, There is a crack in everything, that’s how the light gets in. Leonard Cohen Recuerdo la navidad a pocos días del nacimiento de Camilo, el frío del departamento, la alegría vibrante que traíamos en el corazón, la sensación plena de estar contentos, de desbordar de amor y de no desear nada más que quedarnos quietos y abrazados. Mi mejor navidad. Pasar navidad en Francia en los últimos años, en la casa donde crecí, en el frío, con mi madre enferma, luego sin ella, brrr. Tuve que ser creativa para que se instalará otro tipo de navidad. Menos regalos. Más tiempos en pyjama. Mi cuñada me ha ayudado con esto. Más platillos sencillos, menos lujo. ¡en medio del invierno y la oscuridad, esperar una fiesta, prepararla, celebrar la luz y el amor ! ¿Qué sería este mundo sin el amor y la imaginación ? ¿sin los cariños y los cuentos ? Creo que siempre, siempre, existe la posibilidad de la luz, del renacimiento, de que una flor nazca de un árbol enfermo. ...