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Mostrando las entradas con la etiqueta abril

Ir al fin del mundo

Faro del fin del mundo, Canal del Beagle, Chile Querida Agnés:      Hay un momento en que los amantes, impregnados de sentimiento, declaran su deseo de ir juntos al fin del mundo.      No hablan de forma metafórica. Se refieren, literalmente, a la última frontera. Un lugar donde no habría otra cosa más que ellos, sin distracción, sin interferencia, sin espera de algo más. Un escenario para ser, completamente, uno del otro.      Acaso haya quien desacredite este impulso como una fantasía romántica. Yo no. Digo que sólo es posible el amor que se sueña a sí mismo con desmesura.  Abrazos, desde un sitio que no es para cualquiera.  Arturo. 

"¿Encontraría a la Maga?"

Bogotá, Colombia Agnés:      Me gusta lo que dices sobre cómo Call me by your name te permitió reconocer en ti los sentimientos de la experiencia de un gran amor. Suscribo lo que ahí propones: cada historia de amor nace y se desarrolla atravesada por la sensibilidad de su tiempo. El destino de una relación depende tanto de la hondura del deseo de los amantes, como de las circunstancias que la contienen.      La manera en que hablas de la película me lleva arbitrariamente a Rayuela. En mi mente está grabada con fuego la voz de Cortázar recitando con su acento franco-argentino el capítulo siete:        "Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, j...

Los dioses deben estar locos

Santiago Atitlán, Guatemala Agnés:      El pequeño pueblo, la gran ciudad; ser nómada o sedentario; definirse frente a la otredad; regodearse o asfixiarse en lo propio; acogerse a lo real cotidiano o aspirar a lo desconocido tan proclive a la idealización. En tus Pueblo Chico y Un gran viaje habla por todos lados la inquietud identitaria cuya marea periódicamente te inunda.       Quizá no sea azaroso que en el proceso de aprehender el contrapunto del que hablas en tus cartas haya vuelto a mí esta estampa. ¿Se lee en la tensión de dos mundos que se encuentran la señal de un dios benevolente o la maldición de un ángel distraído?       Regreso a la imagen. Para estas niñas todo se resume en la emoción de saltar tomadas de la mano. ¡Qué maravilla sería poder desenterrar de la memoria el momento justo en qué por primera vez volamos ligeros sobre una cama elástica, y poder plantearnos cada recomienzo desde ese sitio de...

Una película

                      île d'Yeu, el clavado de Chimi , verano 2016 ¿Han visto esta película, Call me by your name  ? Sigo en ella. En ella mis veranos adolescentes, con amores imaginarios, largas tardeadas de lectura, paseos en bici, platicas debajo de la sombra del nogál del jardín, alrededor de la gran mesa de madera, cigarros a escondidas y viniles. De repente, casi al final de la película, me dí cuenta, no había celular, eran los ochentas. Sentimiento de los días largos, estos días plenos del presente. También, es una película llena de belleza. Un verano en Italia, una casa de puertas abiertas, una familia libre e inteligente, personajes amorosos y sin rencores. Nace y se abre una historia de amor fuerte, sin nimiedades. La impide, al final, una época, una cultura, una debilidad. Es bellissimo observar esta historia crecer, lentamente florecer, terminar en su punto más alto. Para siempre viva en el espect...

un gran viaje

     Foto y montaje vegetal de Chimi Es un gran viaje el que emprendí, al llegar a Francia. Salí huyendo el 4 de julio del 1997, a los 24 años. Regresé en el 2015, a los 42. Durante esta época, vine muy pocas veces a mi país de nacimiento. Apenas pisaba su suelo que extrañaba México con fuerza. Ni siquisiera « regresé ». Sé que estoy de paso, que tengo que terminar de entender y arreglar lo que se necesita arreglar. Me fui de Francia para salvarme la vida, para poder ser jóven, aprender a bailar, amar, vivir mis sueños de libertad, de posibilidades. Regreso adulta, no perdida sino más bien, encontrada. Regreso sabiendo que tengo que caminar este camino, enfrentar lo que deje atrás. Quizá sea para entender plenamente que tengo que terminar de dejar esto definitivamente para poder seguir viviendo. Despedirme con tranquilidad para regresar también con tranquilidad a la tierra que escogí para crecer. Mientras, el camino es cansado. Hoy, no puedo más. ...

Pueblo chico

Querido Arturo, Ciertos días, quisiera ser invisible otra vez, ser una cara entre otras caras. Caminar con la seguridad de no toparme con nadie. Crecí en un pueblo chico y adorable, donde no había ni una tiendita. Vivíamos en medio de la nada. Todas las actividades escolares, recreativas y sociales sucedían en una pequeña ciudad, a unos kilómetros. En cuanto pude, odié esta ciudad, burguesa, conformista, inculta. Nada, del mundo con el que yo soñaba, parecía existir ahí. Me veían feo : no me gustaba salir, no me interesaban los novios, ni las tiendas, ni las tardes para cotorrear. Me vestía y caminaba diferente. Yo tenía otro mundo que explorar, quería crear, escribir, conocer artistas, experimentar mis límites, sentir la libertad en todas mis venas. Soñaba con ser directora de cine, escritora, mujer libre. Mis padres me llevaban al cine cuando se presentaban documentales con los directores. Los documentalistas eran viajeros-aventureros-escritores. Saber que la posi...