Barrio Chino, San Francisco, Estados Unidos Agnés: Desde hace años los profetas hablan, pero fueron ignorados, pues no eran de esta tierra. Llevamos meses asomándonos con perplejidad a los signos de las viejas profecías. Nos dijeron que si teníamos ojos, viéramos; que si teníamos oídos, escucháramos. ¿Pero, dónde es que había que poner la mirada? ¿En qué palabra se ocultaba la verdad? Una niebla asfixiante se esparce por el mundo. En el rostro de cada uno se ha instalado la impresión de que algo, para siempre, se ha perdido. En la tele afirman que no hay nada que hacer; que no supimos actuar a tiempo. La sombra está aquí, proclaman las redes. Y avanza hacia nosotros. Abrazos de madrugada, a un año de la elección de Donald Trump Arturo