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Mostrando las entradas con la etiqueta marzo

La hora del pan

Antigua, Guatemala Agnés:       ¿Se vive el amor igual en todos lados? ¿Son sus signos semejantes en cada cultura?      ¿Es universal el lenguaje de los ojos que se encienden, de los cuerpos que se inclinan?      ¿Sienten ellos igual que yo he sentido: una mudez, un mareo, una alegría, un golpe?      ¿Nos pasa igual a todos que, cuando estamos finalmente juntos, el mundo que gira alrededor desaparece, irrelevante?      ¿Cómo ocurre para cada uno ese tránsito de quien un día es distante, ajeno, y al día siguiente se nos vuelve imprescindible como el aire? Abrazos a la hora del pan, Arturo. 

Mesa para dos

Roatán, Honduras Agnés:       ¿Por obra que qué misterio llega el día en que nada - nada - es más importante que descubrir quién está destinado a sentarse ahí, a esa hora, del otro lado de la mesa?      ¿De qué estamos hechos los seres humanos que conseguimos trenzar el crepúsculo, el fuego de una lámpara y el olor a sal de mar, con la química del vacío en las entrañas, la representación simbólica del otro, la abstracta idea de la alegría y las letras que forman la palabra amor ?      ¿En qué momento exacto del encuentro adquirimos la certeza de que ese día vale tanto o más que nuestra existencia entera, y que aún, si esa misma noche llegara la muerte, todo habría valido la pena?      Pienso en Jeanne. A mí también, de tanto en tanto, me gustan puras historias de amor... Arturo.

Viejo Cien Quetzal

Sacatepéquez, Guatemala Agnés:      Me acerco al viejo para pedirle permiso de fotografiarlo. De algún sitio remoto me viene la idea de que hay etnias que aborrecen la cámara, pues piensan que una fotografía puede robarles el alma. El hombre acepta en silencio. Su rostro permanece inmutable.      Mientras su mirada se impregna en la mía, me pregunto cómo habrá sido su vida. ¿Cuántos fríos han curtido su piel? ¿Qué vicisitudes guardan sus arrugas? ¿Debajo de cuántas hambres está enterrada su risa de infancia?      ¿Qué pensará él de mi? ¿Cómo se explicará mi interés por su imagen? ¿De qué emociones se pueblan las múltiples distancias que nos separan?      Termino. Sonrío. Hago una leve seña de gratitud. Me despido. Apenas doy la vuelta para irme, me llama en un español titubeante. Su actitud revela, sin embargo, que está trágicamente habituado a la frase que me lanza: "Señor, son cien quetzal...". Artu...

Detenerse

Agnés:      Doce balazos. De ese tamaño el diagnóstico que acaban de entregarme sobre mi vieja rodilla futbolera.      El doctor afirma que, aunque no lo sienta ahora, esa rodilla me tiene reservada mucha amargura. Si quiero esquivar ese sufrimiento, algún día tendrán que implantarme una prótesis. Por lo pronto, en los próximos nueve meses, debo someterme a dos operaciones para estabilizar la rodilla y parar el daño.       Puedo lidiar con el fastidio de las operaciones. Puedo lidiar con la frustración que todo esto me provoca. Sin embargo, lo que me está costando llevar a cuestas es la certeza de que nunca más podré echar una cáscara o patear una pelota.      Disfunción y enfermedad escriben con el lenguaje de lo definitivo. El ´nunca más´ es un antídoto potente para disolver la omnipotencia. Puede sonar exagerado, pero hasta cierto punto vivo esto como si un fragmento fantasmal de mi propio cadáver se me hu...