(Playa negra, Andalucía) Aquí estamos en pleno verano, y como ya te contaba el año pasado, la energía del verano es emocionante, inagotable. Tengo la impresión de una larga excursión afuera, apenas unos minutos pasados adentro para lavarnos de la arena y del calor, para descansar, para tomar un café. Hay tanto que hacer para preparar el invierno, proyectos que cerrar, conservas que cocinar, sueños por concretar, encuentros y vitalidad. Aquí es tiempo de suspender este espacio entre la escritura y la imagen. Hemos hecho un gran trabajo, juntos. Esto quedará, traza de esta época de aparente baja intensidad pero de cambios profundos, interiores, físicos, emocionales. Agradezco tu paciencia al esperar mis cartas, tu ojo benevolento, el hilo que se tejió entre nuestros textos y nuestras fotos. Te mando un abrazo.