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Mostrando las entradas con la etiqueta escribir

Walking away

Papá, Ciudad Universitaria, México "Sucede que me canso de ser hombre" Pablo Neruda Agnés:      Quedamos de encontrarnos para escuchar cuentos. Llegué a la cita un poco antes, cuando él todavía no me esperaba. Sin proponérmelo me encontré frente a una versión de tu ejercicio de escritura: Mirar por un momento a alguien que no advierte mi presencia. Escribir sobre esta vigilancia.      Este rostro me traspasa.      Lleva un dolor a cuestas.      Hay una zona apagada de su espíritu.      Hay una grieta por la que a ese cuerpo se le escapa la energía.      A ese hombre se le perdieron años y le sobran horas.      Pá. Papá. Me conmueve verte recargado en esa pared como si fueras un niño extraviado. Estoy tan cerca y sin embargo no notas que estoy frente a ti. Puedo tocar tu cansancio, tu soledad, tu tristeza.       Aquí estoy. Aquí...

un gran viaje

     Foto y montaje vegetal de Chimi Es un gran viaje el que emprendí, al llegar a Francia. Salí huyendo el 4 de julio del 1997, a los 24 años. Regresé en el 2015, a los 42. Durante esta época, vine muy pocas veces a mi país de nacimiento. Apenas pisaba su suelo que extrañaba México con fuerza. Ni siquisiera « regresé ». Sé que estoy de paso, que tengo que terminar de entender y arreglar lo que se necesita arreglar. Me fui de Francia para salvarme la vida, para poder ser jóven, aprender a bailar, amar, vivir mis sueños de libertad, de posibilidades. Regreso adulta, no perdida sino más bien, encontrada. Regreso sabiendo que tengo que caminar este camino, enfrentar lo que deje atrás. Quizá sea para entender plenamente que tengo que terminar de dejar esto definitivamente para poder seguir viviendo. Despedirme con tranquilidad para regresar también con tranquilidad a la tierra que escogí para crecer. Mientras, el camino es cansado. Hoy, no puedo más. ...

Vigilancia- Un ejercicio de escritura

Foto de la Negra ¿Te conté que estoy en un taller de escritura? La última instrucción era seguir a alguien, durante unas horas, o un día, o unos días. Escribir sobre esta vigilancia. No quería seguir a nadie, más bien le pedí a una amiga que me siguiera a mí. 17 :40. 03/02/2018. París. Punto de partida : calle de Bretagne. Punto de llegada : Le Fumoir. La Negra me sigue, toma fotos robadas, no la veo, ella no sabe a donde voy... Conozco su mirada, sabrá cómo hacer. Tenía ganas de verme, a mí. En mi casa hay un espejo pequeño en el baño. Ya no sé cómo me veo, en mi conjunto. ¿Qué efectos ha tenido el duelo sobre mi cuerpo? Pongo atención, tengo cuidado, me mantego derecha. Esta mañana me vestí, me peine, pensando que mi amiga aceptaría este juego de seguirme, para mi taller de escritura. ¿Se ve, en mi cuerpo, que mi madre ha muerto? Pierre me había dicho: "ya verás, es como una amputación." Entonces, ¿Se ve? Camino rápido, tengo prisa, tengo miedo de qu...

Así escribo

          Agnés : Mi voz nació en cuadernos-redes-para-atrapar-asombros-cotidianos. Cuadernos personales en donde la narrativa autobiográfica se enhebraba indiscriminadamente con historias escuchadas de otros o rarezas recogidas de la realidad.      Años m ás tarde, en una etapa en el que el trabajo me abrumaba, una mañana bajo la ducha , experimenté la sensación de que mi espacio mental estaba consumido por los problemas de mis clientes. No había lugar para mí, para mis inquietudes. Para lo que yo quería decir.      Entonces arribó la oportunidad de viajar durante un año mirando, contando, escribiendo. Escribí con vehemencia, como si se me fuera la vida en ello. Palpitaba en esa furia una necesidad de sobrevivencia y una urgencia por trazar en el papel mi identidad . Entonces arribé a un par de fórmulas:  “Escribo porque voy a morir; porque no quiero estar muerto hoy, cuando aún vivo; y por último, para no estar muert...

Escribir

Desde que hemos llegado a la isla, no he parado de escribir. Me ha permitido tejerme un rincón, un refugio, mi cuarto propio. He retomado la escritura a mano, llenando cuadernos, bordando frases en tela, trazando palabras en la arena, estrenando pluma fuente, jugando con cursivas, delineando. Encuentro un placer intenso y claro en la escritura. Lo que más disfruto es seguramente el juego de inventar un texto y trabajarlo hasta que ande solito. Lo veo como un mecanismo de relojeria. Una vez que funciona el mecanismo, todavía quedan posibilidades infinitas de cambiar piezas, encontrar la palabra más pertinente para el equilibrio o desequilibrio. Es tan difícil y apasionante el ejercicio de renunciar, escoger un camino sobre otro. Te cuento que estoy participando en un taller de escritura; ahora trabajamos justamente sobre texto e imagen. Me apasiona. Cuando siento que ya está un texto, me siento alineada con los astros. ¿Cómo vives tú, este gesto de escribir? Te mando un gran ab...