Managua, Nicaragua, 2008 Agnés: La máxima de Lord Acton -- el poder corrompe y el poder absoluto, corrompe absolutamente -- se cumple con pasmosa regularidad. Así ha ocurrido con Daniel Ortega, quien ha venido sumando nuevos capítulos al realismo mágico de la historia política de Latinoamérica, al nombrar a su esposa como vicepresidenta, defraudar el dinero de las pensiones del estado y lanzar a la policía a las calles para reprimir las protestas pacíficas de los estudiantes. ¿No te parece desesperante presenciar la manera en que Ortega ha devenido Somoza? ¿No te parece desconsolador que este despojo ocurra, no ya por la vía de la violencia dictatorial, sino por defecto de la democracia? ¿No te parece desgarrador que sean los amados pobres del mundo -- ejército incauto de votos cual balas--, los que en cada nueva elección decretan la revocación definitiva del ...