Parada de camión, Tepoztlán, México Agnés: México se desangra en una contabilidad siniestra: Tres estudiantes de cine ejecutados y disueltos en ácido, hace apenas un mes, en Jalisco; cuarenta y tres normalistas incinerados en un basurero en Guerrero hace tres años; cien candidatos a cargos de elección popular asesinados a lo largo y ancho del territorio, cuando faltan cincuenta días para la elección; ciento cuarenta mil víctimas en la guerra contra el narco en lo que va del sexenio; cientos de miles de desaparecidos. Por cada uno de esos que ya no están hay una madre, una esposa, una hija. Temerosas, vigilantes, cansadas, indignadas, hartas. Despojadas. Desesperadas. Decididas. Tienen, por todo tener, un voto. Escasamente algo más. La elección es el último resquicio de espacio que les queda para que su voz sea escuchada. Lo saben. Y no piensan desperdiciar su opo...