Estabamos en Marsella, pocos dias antes del temblor. Una amiga nos habia dejado su casa mientras se encontraba de viaje. Ella habia regresado a Francia un mes antes, despues de tres años de vivir en Mexico. Me lavé las manos. En un instante me encontré en la playa. Me inundó una felicidad plena, inmediata. Busqué arriba del escusado, en unas canastas repletas de toallas de algodón. Ahi el tesoro. Tome un jabon Rosa Venus, del tamano de la palma de mi mano. Lo metí a mi bolsillo. La isla ahora se quedó vacía de los "turistas", los que tienen una casa que sólo ocupan para las vacaciones. Con las casas desiertas se quedan jardines maravillosos. Trabajar en el jardín es el pasatiempo favorito de los franceses. Incluso los mas ricos se encargan ellos mismo de sus flores, podar sus arboles, esparcir el abono, arrancar la maleza. En estas tardes de otono, nuestro pasatiempo favorito es aventurarnos en estos jardines. Como si fueran nuestros nos instalamos en sus bancas. Llenamo...